Ninguna estación del año supera al otoño. La luz y los colores nos ofrece espectaculares oportunidades fotográficas que hay que aprovechar, pues hablamos de un periodo muy corto.

Bella es la gota de agua sobre la hoja y no es tan pequeña ya que puede servir de espejo al grandioso sol.

Estamos en el tiempo de las setas, este año tenemos un otoño lluvioso y sin frío lo que hace que tengamos una buena temporada de setas.

Ofrece la naturaleza algunos servicios impagables al mundo de la creación como son mostrar a los ojos de los artístas un completo y espectacular pantone, además de una variedad de líneas y volúmenes de inimaginable diseño sobre un lienzo o una moderna tabla de dibujo.

Las dos fotos superiores y la inferior, se trata de la Macrolepiota procera, Castellano: Parasol, según la Gran Guía de la Naturaleza Setas de la Península Ibérica.

Nada es tan generoso con el hombre como la naturaleza enraizada en la tierra. Le regala lo mejor de sí misma sin apenas pedir nada a cambio y se conforma con un poco de agua, un pedacito de sol y unas bocanadas de aire limpio.

Foto superior: De acuerdo con la guía: Gran Guía de la Naturaleza Setas de la Península Ibérica, se trataría de una Hygrophoropsis aurantiaca Castellano: Rebozuelo anaranjado.

Foto superior: Hypholoma fasciculare, Castellano: Hifoloma de láminas verdes, según la Guía antes mencionada.

Estas rosas son ya las últimas de la temporada, el otoño esta resultando suave y permanecen aún radiantes, la posición del sol al atardecer creaba un momento óptimo para disparar, haciendo que la luz pareciese emanar de la propia flor.

Los colores de la melancolía son aquellos que permanecen en la retina cuando al individuo, como escribió Victor Hugo, le invade "la felicidad de estar triste".

La naturaleza recomienza incesantemente las mismas cosas, los años, los días, las horas; de este modo se crea una especie de infinito y de eterno" (Pascal).

Cuando los rojos y los ocres se enseñorean en lontananza, es la señal de que caen del calendario las hojas del otoño. Es una época gloriosa para quienes disfrutan de ese tiempo difuso que enlaza la recogida del fruto con el desprendimiento de la vida. Pero quizás sean los poetas quienes más disfrutan de todos estos meses que toca vivir, ellos son los depositarios de la idea de melancolía.